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  • Maciej Makula

LEADER - SHAPING TOMORROW

Actualizado: 10 abr




Buscamos líderes: personas con visión de futuro, capacidad de comunicación, empatía, capaces de tomar decisiones, de generar motivación y confianza entre los demás, capaces de delegar tareas y abiertas a recibir comentarios. Buscamos líderes que trabajen en el ámbito de la comunicación social. En el siguiente artículo hablaremos de tres cualidades fundamentales para un líder: la capacidad de motivar, las habilidades de comunicación y la visión.


Capacidad de motivar

"El objetivo de muchos líderes es hacer que la gente piense lo mejor de ellos. El objetivo de un gran líder es hacer que la gente piense mejor sobre sí misma", son palabras de la profesora Carla Northcutt. En realidad, esto se traduce en una capacidad esencial para motivar a los colegas a cruzar fronteras aparentemente insalvables. Un líder que centra la opinión pública en sí mismo, en lugar de la capacidad de motivar a los demás, suele preocuparse principalmente por su imagen positiva, lo que puede derivar en una actitud narcisista.


Harry S. Truman, Presidente de los Estados Unidos, pronunció unas palabras similares: "Es asombroso todo lo que uno puede conseguir si no se preocupa por los honores". La preocupación por los honores puede suponer una enorme carga para un líder, que a menudo no es consciente de este hecho. Esta aura en torno a su persona puede crear un límite invisible, un nimbo de superioridad e inaccesibilidad que puede hacer que la gente no le siga, sino que se sientan instigadas sus responsabilidades.


Motivar suele significar ser capaz de estimular el deseo de alcanzar objetivos. Además del refuerzo positivo, son esenciales habilidades como la escucha activa, los elogios realistas, el estímulo para el cambio, el respeto por los empleados, la crítica constructiva, la transparencia en la acción y la comunicación, el desafío, el control de las emociones, la sensación de seguridad en la toma de decisiones y el sentido de la acción, la ayuda para el desarrollo de competencias, la remuneración adecuada, la comunicación clara, la empatía, la comprensión de las motivaciones de los empleados, la inspiración y la delegación clara.


Habilidades de comunicación

¿De qué color son mi personalidad y mis habilidades de comunicación? Esta pregunta hace referencia a los cuatro colores de la personalidad descritos por el psiquiatra Carl Jung y conocidos hoy como el modelo DISC. Thomas Erikson desarrolla este tema con gran profundidad en su obra, describiendo el impacto de las diferencias de color en nuestra comunicación y nuestras relaciones con el entorno. Según el autor, distinguimos cuatro tipos de comportamiento y modos de comunicación: rojo, amarillo, verde y azul.


  • Las personas rojas son personas con cualidades de liderazgo, extrovertidas, asertivas, ambiciosas, independientes, de carácter fuerte, orientadas a las tareas, a los resultados, dominantes y rápidas en el trabajo.

  • Las personas amarillas son entusiastas, emprendedoras, optimistas, saben escuchar, están orientadas a las relaciones, son extrovertidas, creativas y están satisfechas con la vida.

  • Las personas verdes son introvertidas, orientadas a las relaciones, amistosas, evitan los conflictos, son equilibradas, pacientes, tranquilas, les cuesta tomar decisiones y resolver conflictos, son estables, reacias al cambio.

  • Los azules son personas de personalidad introvertida, curiosas, pensadoras lógicas, muy minuciosas, detallistas y sistemáticas en su trabajo, incluso perfeccionistas, con una mente analítica.


Erikson explica que la mayoría de las personas son una combinación de diferentes colores: aproximadamente el 5% de la población es monocolor, el 8% bicolor y el resto son personalidades con tres colores en su interior. Las habilidades de comunicación pueden y deben desarrollarse. Independientemente del patrón de comunicación, merece la pena estudiar y buscar respuestas que le ayuden a comunicarse correctamente y a entender la forma en que se comunican los demás. Un líder eficaz comprende que las personas se comunican de diferentes maneras y es muy consciente de su propia forma de comunicarse, especialmente cuando dirige el trabajo de los demás.


Tener una visión

Un líder tiene una visión clara de la institución y del grupo de personas que dirige. Además, se caracteriza por tener el valor de tomar decisiones a veces arriesgadas e inciertas. Sun Tzu, en sus consejos de El arte de la guerra, decía que "un comandante sin coraje no puede superar las dificultades ni realizar grandes planes". Un verdadero líder es un hombre con una visión, que sabe hacia dónde se dirige y comparte su visión con pasión y entusiasmo.


Realizar la propia visión requiere paciencia. "Cuanto más poder tengas, más paciencia debes tener", decía Séneca el Joven. Tener una visión significa tener el valor de enfrentarse a los problemas que surgen cada día, en lugar de posponerlos, esperando una solución espontánea. "La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos", dijo Henry Ford.


Un líder no sólo debe tener una visión clara de los objetivos de la organización o del proyecto, sino también la capacidad de comunicar estos objetivos de forma que inspiren a sus colegas. Su visión proporciona dirección, pero también crea compromiso y motivación dentro del equipo. Al inspirar a los demás a actuar, el líder se convierte en un punto de referencia para toda la organización, estableciendo normas y expectativas claras. Por último, es importante recordar las palabras de John C. Maxwell: "Las personas renuncian a los jefes, no a las empresas". Esto subraya la importancia del papel del líder a la hora de conformar el ambiente de trabajo y las relaciones dentro de la organización.


Les invitamos a la Conferencia de Comunicación que se celebrará del 1 al 7 de agosto de 2024, en Roma.


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